La uniformidad del tueste depende de la rutina, no solo de perfiles ajustados con precisión o de utilizar siempre...
Nepal se está consolidando como origen de café de especialidad
Nepal es un origen de café único
La geografía de Nepal crea un entorno casi ideal para la producción de café de especialidad. Situado entre China e India, y hogar del Monte Everest y del Himalaya, los diversos microclimas del país, que van desde las llanuras subtropicales hasta las tierras altas alpinas, ofrecen condiciones óptimas para el cultivo del Arábica. La mayoría de las fincas cafeteras de Nepal se sitúa entre 1000 y 2100 m s.n.m. y se extiende por más de 15 distritos. Por ejemplo: Gulmi, Arghakhanchi, Palpa, Syangja y Lalitpur.
La producción de café del país se concentra en varias regiones de cultivo clave y cada una aporta características distintivas al perfil final de taza. Los distritos occidentales de Gulmi y Arghakhanchi se han convertido en importantes zonas de producción. Son conocidas por su calidad constante y sus condiciones de cultivo favorables. Por su parte, regiones orientales como Ilam y Panchthar están cobrando protagonismo por sus perfiles de sabor únicos, moldeados por la proximidad de la zona a las reconocidas regiones productoras de té del país.
Sus características productivas
Los productores de diversos distritos emplean una variedad de prácticas de agricultura ecológica, con el fin de satisfacer la creciente demanda de los consumidores y cumplir con las normas de debida diligencia, al tiempo que apoyan los esfuerzos para promover la biodiversidad y mejorar la calidad. Además, el café nepalí no presenta vínculos con la deforestación en sus cadenas de suministro, lo que se ajusta al Reglamento de la Unión Europea sobre deforestación.
Aunque la Junta Nacional de Desarrollo del Té y el Café estima que hay 42 distritos cafetaleros en Nepal, con una superficie potencial de plantación de casi 1,2 millones de hectáreas, la producción anual se mantiene relativamente baja.
“El café nepalí es escaso, nuestra producción nacional apenas alcanza entre 500 y 600 toneladas al año”, afirma Dhanvie Dugar, fundadora de Himalaya Coffee Company, una marca del KL Dugar Group, una empresa familiar de cuarta generación que colabora con cooperativas y pequeños productores de más de 15 distritos de Nepal para obtener Arábica de especialidad.
El énfasis en la calidad
Con unos volúmenes de producción anuales relativamente modestos, podría decirse que los productores nepalíes pueden prestar mayor atención a los detalles y al control de calidad a lo largo de toda la cadena de suministro.
“Cada lote tiene una puntuación mínima en cata de 80 puntos”, afirma Dhanvie. “Cultivado bajo sombra natural, sin deforestación, en laderas aterrazadas, las grandes altitudes y las prácticas orgánicas de facto permiten que el café madure lentamente, lo que aumenta la densidad del grano y la complejidad del sabor”.
“Dado que la industria cafetera de Nepal es relativamente joven, nuestros suelos siguen siendo vírgenes y ricos en nutrientes”, añade. “Nuestro café se somete a rigurosas pruebas de humedad y cata. Se almacena en condiciones climáticas controladas y se envasa en bolsas Ecotact y de yute para preservar su frescura”.
Las variedades predominantes que se cultivan en Nepal son Bourbon, Typica y Caturra. Aunque muchas fincas cultivan variedades tradicionales que se han adaptado de forma única a las condiciones locales a lo largo de varias décadas.
Los métodos de procesamiento varían según la región y el productor. El lavado es el más común, aunque los métodos de procesamiento natural, honey y de fermentación anaeróbica están ganando protagonismo a medida que los productores experimentan con diferentes técnicas para mejorar la complejidad del sabor.
Cada vez más tostadores buscan un elemento diferenciador
La industria mundial del café ahora plantea retos sin precedentes para tostadores y cafeterías. La saturación del mercado, la creciente competencia y el aumento de los costos operativos han creado un entorno en el que la diferenciación no solo es ventajosa, sino que resulta esencial para la supervivencia.
Los consumidores son cada vez más exigentes y buscan experiencias de sabor únicas e historias auténticas detrás de sus compras. En este contexto, Nepal representa una oportunidad para que los tostadores ofrezcan algo verdaderamente distintivo que atraiga a nuevos clientes y fidelice a los ya existentes.
La demanda de orígenes únicos se ha intensificado a medida que la cultura del café de especialidad ha ganado terreno. Los tostadores que dependen principalmente de orígenes tradicionales, como Guatemala o Brasil, están descubriendo que estos mercados más consolidados pueden ofrecer rendimientos menores en términos de diferenciación.
“Nuestro café cuenta una historia. Es exclusivo, trazable y profundamente humano”, afirma Dhanvie. “Al ser de producción limitada, cada microlote lleva el sello del agricultor que lo recolectó y de la región de la que procede”.
Los cafés nepalíes suelen presentar una acidez brillante, un cuerpo medio y notas de sabor complejas que van desde aromas florales y cítricos hasta el chocolate y las especias, dependiendo de la región concreta y del método de procesamiento. La altitud y las condiciones climáticas de las regiones productoras de Nepal también contribuyen a que los granos sean densos y den buenos resultados en diversos perfiles de tueste.
“En un mercado saturado, el café nepalí ofrece a los tostadores la oportunidad de destacar por su calidad, ética y exclusividad”, añade Dhanvie. “Además, colaboramos estrechamente con nuestros socios, ofreciendo un abastecimiento personalizado, flexibilidad y trazabilidad total tanto para pequeñas como para grandes empresas”.
Mejorar el acceso al mercado
Tradicionalmente, los tostadores internacionales han tenido dificultades para acceder a café nepalí de alta calidad. El terreno montañoso del país, las limitadas infraestructuras y su relativa novedad en el comercio mundial del café han creado barreras de entrada, especialmente para los tostadores más pequeños.
En definitiva, colaborar con socios de confianza que cuenten con un amplio conocimiento del sector cafetero del país, como Himalaya Coffee Company, es la forma más eficaz de abastecerse de café nepalí.
“Nuestra misión es conectar al mundo con el potencial sin explotar de Nepal”, afirma Dhanvie. “Nuestro equipo de logística garantiza un envío sin contratiempos, ya sea por vía aérea o marítima. También, organizamos visitas a las fincas y catas para ayudar a los tostadores a conocer de primera mano el origen”.
Cómo podría seguir evolucionando el sector cafetero nepalí
El sector del café de especialidad de Nepal se encuentra en un punto de inflexión. La industria cafetera del país ha experimentado un crecimiento y una sofisticación notable en un plazo relativamente corto. La próxima década promete ser transformadora, a medida que continúa el desarrollo de las infraestructuras, crece el reconocimiento internacional y evolucionan las técnicas de producción.
En un entorno de creciente preocupación por la sostenibilidad y donde los consumidores son cada vez más conscientes del impacto medioambiental y social del café, la agricultura nepalí, predominantemente de pequeños agricultores, y los métodos de producción de café orgánico se alinean con las tendencias del mercado. Muchas fincas cafeteras nepalíes operan dentro de ecosistemas forestales existentes. Así, contribuyen a la conservación de la biodiversidad al tiempo que producen un café excepcional.
Los niveles actuales de producción representan solo una fracción de la capacidad potencial de Nepal. Las estimaciones más conservadoras sugieren que las tierras aptas para el cultivo del café podrían soportar volúmenes de producción significativamente mayores sin dejar de cumplir los estándares de calidad. A pesar de eso, los líderes del sector, entre los que se incluyen empresas consolidadas como Himalaya Coffee Company, están abordando la expansión con cautela, dando prioridad al crecimiento sostenible frente a una expansión rápida.
“El café está cobrando impulso en Nepal. Gracias a una mayor conciencia y formación, cada vez más agricultores plantan Arábica”, explica Dhanvie. “Estamos invirtiendo en procesos avanzados de elaboración, experimentos de fermentación y programas de formación para elevar aún más las puntuaciones en cata”.
“De aquí a la próxima década, prevemos que Nepal se convierta en un origen selecto, pero de gran impacto, conocido mundialmente por su calidad y su cultivo ético”, añade.
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